La norma BRC Food ha sido modificada en 2015 hacia su séptima versión con el objetivo de mejorar ciertos aspectos en la seguridad alimentaria internacional. Esta norma, uno de los modelos internacionales más importantes de calificación de la calidad de los alimentos, es utilizada por grandes superficies y distribuidores para controlar la seguridad alimentaria a través de una serie de requisitos a cumplir por parte de los proveedores.

La nueva modificación de la norma BRC publicada el pasado mes de enero y que entrará en vigor el próximo 1 de julio, se centra entre otros puntos en mejorar la trazabilidad del alimento así como en el etiquetado del mismo, por lo que no sólo deberán estar al corriente de ella las marcas de productos alimenticios primarios sino toda la cadena de proveedores que trabajen en relación con el sector de la alimentación, como por ejemplo fabricantes de envases, embalajes y packaging.

Otros cambios establecidos en esta norma buscan la reducción del fraude de alimentos, la gestión de proveedores, áreas de alto riesgo y de alto cuidado, y programas de auditorías.